miércoles, 18 de septiembre de 2013

Adiós amigo.





















Se nos ha ido Antonio Navarro, querido compañero y amigo.

Trabajó con nosotros durante muchos años, cuando el mundo se escribía en blanco y negro, y luego, poco a poco, se fue tornando en color.

Te vamos a echar mucho de menos. Todos tus compañeros y muchos de los clientes; que vieron luz en sus imágenes gracias a tu trabajo, y que además, se convirtieron en tus amigos, igual que nosotros.

Dejas un hueco que nadie lo va a poder ocupar. Contigo se va tu profesionalidad y tu carácter, ese que sólo vive en el corazón de la buena gente.

Te llevas en tus bolsillos la magia del laboratorio fotográfico, la elegancia y el buen gusto por una forma de hacer las cosas que ya no existe. Y, a cambio, nos dejas tu silueta a contra luz de una bombilla roja, tu dedicación al trabajo y tu afecto.

El día que tuvimos que darte el último adiós, tu hijo leyó unas frases que nos emocionaron a todos. Este recuerdo lo llevaremos siempre con nosotros. Él dijo:

Hoy quería decir muchas cosas de mi padre, pero no puedo, y vosotros lo comprendéis porque le conocéis. Pero sí quiero leer una cita que a él le gustaba mucho; No vivas para que tu presencia se note, vive para que tu ausencia se sienta.

Qué lección para todos, qué orgullosos nos sentimos de haber compartido tantos años tu amistad y cariño.

Descasa en paz.