viernes, 18 de octubre de 2013

Instalación – Fotografía sobre pared

DesEspaciados, 2013

La transformación del espacio es una de las constantes del ser humano. Adecuamos el entrono a nuestras necesidades para hacer más cómoda y agradable nuestra vida. Esta faceta tiene múltiples vertientes, una de ellas es su utilización para el arte y la comunicación.
Por otra parte, la evolución tecnológica de la fotografía ha permitido sacar las imágenes de sus soportes y formatos tradicionales para conseguir nuevas formulas creativas.

El espacio antes y después de la intervención.

Estas dos circunstancias han sido unidas por Bettina Geisselmann, una artista alemana afincada en España, para dar forma a una intervención artística en pleno centro de Madrid.
En las grandes ciudades hay espacios que se han ido abandonando y con el paso del tiempo se han querido recuperar para usos distintos a los que fueron dedicados en un principio. 
Este es el caso del Pasaje Comercial Fuencarral 77. Después de unos años en el olvido ha sido recuperado por el arte. En este espacio Bettina ha conjugado su particular trabajo creativo basado en la desubicación de lugares y personas para llevarlos a otros espacios donde su vida recorre contradicciones y analogías que hablan de una sociedad con distintas realidades en constante comunicación.

Trabajo de montaje de la instalación coordinado por Bettina.


En este caso, se mezclan dos edificios, uno situado en Madrid y el otro en Gijón, los dos de la misma época pero destinados a usos muy diferentes; el primero como pasaje comercial y el segundo como orfanato. 
Sin embargo, ciertos elementos arquitectónicos coinciden, y en el trabajo de Bettina se conjugan para crear volúmenes y formas que amplían el horizonte de las paredes creando cierto paradigma visual, entre lo irreal y lo real.

Este trabajo ha sido realizado mediante un sistema de wallcovering gracias a unas fotografías y unas aplicaciones de gran calidad. Se ha extremado el cuidado para que las uniones no se noten ya que el espectador puede observar la instalación a muy corta distancia.

Cristalera y montaje de la gran imagen que se ve nada más entrar.


Como sabéis existe una relación directa entre calidad de imagen y distancia de visionado; cuanto más lejano es el punto de observación menos definición de imagen se necesita para que el ojo humano observe la imagen con buena sensación visual. Por otra parte, cuanto más cercano es el punto de observación la definición ha de ser mayor.

La intervención permite sentir espacios diferentes en un mismo lugar.



Esta creación que presentamos, está colocada en las paredes del Hogar Canario que estaba situado en el mencionado pasaje que puede ser recorrido y observado de tal manera que sintamos un espacio reducido como un lugar amplio, dando la sensación de cierta desubicación espacial

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Adiós amigo.





















Se nos ha ido Antonio Navarro, querido compañero y amigo.

Trabajó con nosotros durante muchos años, cuando el mundo se escribía en blanco y negro, y luego, poco a poco, se fue tornando en color.

Te vamos a echar mucho de menos. Todos tus compañeros y muchos de los clientes; que vieron luz en sus imágenes gracias a tu trabajo, y que además, se convirtieron en tus amigos, igual que nosotros.

Dejas un hueco que nadie lo va a poder ocupar. Contigo se va tu profesionalidad y tu carácter, ese que sólo vive en el corazón de la buena gente.

Te llevas en tus bolsillos la magia del laboratorio fotográfico, la elegancia y el buen gusto por una forma de hacer las cosas que ya no existe. Y, a cambio, nos dejas tu silueta a contra luz de una bombilla roja, tu dedicación al trabajo y tu afecto.

El día que tuvimos que darte el último adiós, tu hijo leyó unas frases que nos emocionaron a todos. Este recuerdo lo llevaremos siempre con nosotros. Él dijo:

Hoy quería decir muchas cosas de mi padre, pero no puedo, y vosotros lo comprendéis porque le conocéis. Pero sí quiero leer una cita que a él le gustaba mucho; No vivas para que tu presencia se note, vive para que tu ausencia se sienta.

Qué lección para todos, qué orgullosos nos sentimos de haber compartido tantos años tu amistad y cariño.

Descasa en paz.




martes, 4 de junio de 2013

De Laboratorio a Centro de Producción de Arte.

El pasado día 16 de abril, Clorofila Digital participó en una jornada técnica sobre conservación de fotografía contemporánea organizada por Grupo Español del Instituto Internacional de Conservación en colaboración con  el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Después de escuchar por la mañana a varios profesionales de la conservación de fotografía que aportaron ideas y conocimientos para el entendimiento de la fotografía contemporánea, sobre todo, desde la perspectiva de su conservación y sus posibilidades de restauración, le tocó el turno por la tarde a Laura Martínez, como representante de Clorofila digital, para hablar desde otro punto de vista, esto es, desde la perspectiva de los profesionales involucrados en la producción de arte fotográfico.
Este texto recoge la conferencia que ella dio.



En primer lugar quisiera comentar que la creación de fotografía artística ha cambiado sustancialmente en los últimos años, como todos bien sabéis.
Clorofila Digital surge como evolución natural del laboratorio fotográfico Fotosíntesis. Durante las dos últimas décadas del siglo XX la producción de fotografía seguía parámetros más o menos consolidados. El concepto laboratorio estaba claro tanto en la mente de creadores, como de técnicos o productores.
Las evoluciones tecnológicas que llegaron con el cambio de siglo pusieron patas arriba muchos de los conceptos de creación fotográfica que estaban asentados en la sociedad.
Por ejemplo, antes de la revolución digital, los campos artísticos estaban muy bien definidos, pintura, escultura, fotografía, etc. Con la llegada de los sistemas de impresión digital, las nuevas tintas y la gran variedad de soportes rígidos y flexibles, comienzan a mezclarse técnicas y conceptos creativos.
Con estos materiales, el artista; ya sea fotógrafo, pintor o escultor, tiene la gran oportunidad de combinar todas las técnicas en función exclusiva de sus necesidades expresivas y creativas.
Además, hoy los soportes para la impresión y las tintas utilizadas para las creaciones artísticas son de alta calidad, y los fabricantes se esfuerzan cada día en buscar que las tintas tengan la máxima longevidad.
Si bien es cierto que el artista lo que quiere es un gran cajón lleno de herramientas para expresar su creatividad y producir con la mejor calidad y durabilidad.
En esta situación de cambios y adaptación a nuevos usos y necesidades, la función de los técnicos y expertos de laboratorio también ha tenido que evolucionar.
En el caso de Clorofila Digital el laboratorio tradicional ha dado paso a lo que llamamos CENTRO DE PRODUCCIÓN ARTISTICA E IMPRESIÓN DIGITAL.


Este nuevo formato y sistema de trabajo surge de la necesidad de atender a las inquietudes de los nuevos creadores ofreciéndoles un servicio más completo.
En épocas anteriores, artitas y fotógrafos mantenían una estrecha relación entre la imagen y la fotografía. Todas las personas que acudían al laboratorio, de una forma u otra, habían trabajado en sus propios laboratorios la producción de fotografías. 
En ese contexto era más fácil explicar, y comprender, todos los nuevos sistemas y avances que íbamos introduciendo en los sistemas de producción de Fotosíntesis.
Sin embargo, en la actualidad, muchos de nuestros clientes no mantienen esa estrecha relación entre la imagen en formato digital y su correspondiente impresa, o digamos materializada en forma física. Ni siquiera tienen acceso a muchos de los sistemas de producción. Además, no se conforman con la mera impresión de sus imágenes digitales.
Lo que nos piden, desde hace ya unos años, y posiblemente sea por esa desconexión entre la imagen y su forma material, es que nosotros, esto es, Clorofila, seamos capaces de mostrar con ejemplos tangibles las posibilidades de estos nuevos sistemas de impresión, que podamos aclarar todas sus dudas y, por supuesto, que generemos con precisión copias impresas que contengan todos aquellos matices que un autor ve en sus obras.

Esta compleja labor de personalización de los productos de impresión digital no nos ha cogido por sorpresa. No en vano, nuestra mayor inquietud en estos ya 30 años de permanecía en el sector de la impresión de imágenes fotográficas ha sido, y es, intentar estar un paso por delante ofreciendo todas aquellas innovaciones que va generando el merado de la fotografía y de la impresión digital.
Esta actitud nos exige dos cosas: primero, conocer los sistemas a fondo y, segundo, ser capaces de explicarlos.
Así tuvimos que actuar desde nuestros inicios analógicos. Siempre hemos intentado encontrar el mejor producto para realizar el trabajo con la más alta calidad.
Así por ejemplo, fuimos los que introdujimos en España el sistema de blanqueo de tintes de Ilford, el Ilforchrome, heredero del Cibachrome.
También lo hicimos en relación a la impresión analógica-digital, me refiero al sistema lambda de Durst.
Y por supuesto, hemos sido pioneros en la impresión rígida con tintas UVI, o tintas de fotopolimerización UVI, y en la impresión textil con tintas de sublimación. Sin olvidarnos del desarrollo de diferentes formas de foto-acabados, fruto de nuestra necesidad de investigación diaria.


Como ya he mencionado, esta necesidad de estar en la brecha de la evolución tecnológica y de mantener una fluida comunicación de dichos avances, ha llevado a Clorofila Digital a potenciar el trato directo con fotógrafos, creadores y artistas.
Esta estrecha relación no se ha generado por afán de crear nuevos amigos, que también podría ser, más bien es consecuencia del deseo de ofrecer y explicar todas estas posibilidades de una forma clara, dando un servicio que hoy en día parece imprescindible dada la gran cantidad de variables y posibilidades que existen a la hora de imprimir arte fotográfico.
En realidad Clorofila Digital no ha hecho más que dar un cambio al sentido convencional del concepto de laboratorio fotográfico.
El viejo laboratorio ha evolucionado y, como el patito feo, se ha transformado, no en cisne, pero sí en un Centro de servicios integrales para la creación, donde cualquier persona con sentido creador puede explicar sus ideas y encontrar respuestas según sus intereses y necesidades, hasta conseguir piezas totalmente acabadas y certificadas.
Este hecho parte de las necesidades de comunicación de las posibilidades, ventajas y limitaciones, de los nuevos sistemas de impresión de imágenes. Pero sobre todo atiende a las necesidades propias de artistas y creadores.
Como ejemplo puedo comentar dos situaciones contrapuestas.
Por ejemplo, cuando un artista es novel casi siempre suele buscar aquel material que conoce, muy posiblemente fue con el que empezó y vio que su obra funcionaba. Este tipo de artista casi nunca se plantea si su obra va perdurar en el tiempo o es de caducidad rápida.
No se lo plantea porque al principio solo se preocupa en llamar la atención, sin pensar si alguien se puede interesar por su obra, y tampoco le suele interesar contestar a quien le pregunte por la perdurabilidad de su obra.
Por otra parte, cuando ese artista ya está consolidado/da, lo primero que se plantean es cuánto va a durar su obra, ya que al final lo que quieren y piensan es en el coleccionista que va a adquirir dicha obra.
Estas ideas solo representan una muestra de las situaciones generales a las que tenemos que dar respuesta. Las particularidades de los casos muchas veces se complican y las variables son tan amplias que difícilmente se pueden explicar. Pero sí tenemos que estar preparados para atenderlas.


Para ello hemos creado un espacio que llamamos SHOWROOM, en el que tenemos expuestos ejemplos de muchos de los sistemas de impresión y acabado que ofrecemos. Esto permite orientar a la persona interesada sobre lo que se puede hacer.
En el mismo Showroom tenemos varios espacios dónde poder sentarnos y reflexionar junto al artista sobre cómo encajar sus ideas creativas.
Da igual que los creadores lleguen a Clorofila con el trabajo definido o con dudas, desde el primer momento se les ofrece una atención personalizada. Una vez definido el proyecto se elige el material y se realizan pruebas de ajuste. Y por supuesto, se elige el sistema de presentación, montaje y acabado.
Una vez concretados todos los aspectos, el trabajo es aprobado y se define la fecha de entrega en base a la complejidad de la producción.
Un ejemplo ilustrativo de la actual producción de obras de arte fotográficas lo podemos ver en el trabajo de Jesús Méndez Pabón, que se expone actualmente en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid.


Este trabajo parte de una idea mucho más amplia, combinada en un amplio proyecto llamado “Sueños de India” que abarca distintas técnicas creativas en lo que conocemos como sistemas multimedia, y que pretende usar todo su potencial para mover un poco las conciencias, eso es lo que comenta su autor.
De todo esto, nosotros extraemos la parte de exposición de fotografía que hemos producido. Esta exposición combina dos sistemas diferentes de impresión digital.
Por una parte, se han producido una serie de obras mediante el sistema de impresión textil con tintas de sublimación. Aquí vemos una de las obras. 

Este sistema de impresión permite generar obras de gran formato de fácil embalaje, transporte y montaje. Aporta cierta textura y elimina problemas de pixelado al expandirse las gotas de tinta dentro de las fibras textiles en el momento de la sublimación y la consecuente formación de la imagen. Es fácil de manejar y exponer, y se presenta sin ningún sistema de protección extra.
Otro grupo de obras están impresas mediante el sistema de impresión directa. En este caso la tinta es depositada sobre cualquier tipo de soporte -aquí se utilizó Dibond blanco- y la imagen se forma mediante la fotopolimerización de las tintas, o curado por acción de radiación ultravioleta.
El endurecimiento de la tinta proporciona durabilidad frente a las agresiones físicas por lo que a este tipo de obras no se les suele dotar de sistemas de protección, léase vidrios, metacrilatos o laminados protectores.
Al no necesitar de estos complementos las obras son más ligeras, fáciles de transportar y exponer.
En fin, lo que nos interesa mostrar con este ejemplo es que existen muchos tipos de sistemas de impresión adecuados para cada necesidad.
Y para nosotros es este, precisamente, el primer aspecto a tener en cuenta para la correcta conservación de las obras.
Adaptar cada proyecto y cada impresión digital a las necesidades de uso y explotación artística y cultural.
Para acabar, y derivado de lo expuesto hasta ahora, quisiera mencionar que hoy en día lo mas importante para nosotros es poder tener un sello de calidad propio, Art I+D+I. 

Este representa nuestro compromiso con la calidad.
De esta manera, los creadores y creadoras pueden sentir con total garantía que la realización final de su obra está certificada de forma independiente, y así podrá garantizar al coleccionista que la compra de su obra ofrece total garantía desde el momento de su producción.
Es muy importante hacer llegar este mensaje a los artistas, galeristas, comisarios, gestores de arte, coleccionistas, museos, etc.
Cada una de las obras que nosotros producimos lleva detrás el sello de calidad, con el nombre del artista, la fecha de producción, el nombre de la obra, el nombre de la exposición, y la especificación técnica de los materiales.
Este compromiso y esta necesidad se quieren complementar con trabajos de investigación sobre nuevos materiales y sistemas de impresión. Este extremo se está viendo retrasado por las dificultades económicas actuales. Sin embargo, forma parte de los proyectos de futuro con los que trabajamos.

Para concluir quisiera comentar que en clorofila digital además de  innovar, ofrecemos en nuestro Showroom un espacio para lanzar nuevos y jóvenes valores, que algún día serán consolidados artistas.
Esto siempre lo hemos hecho, si bien de una forma más callada, por lo que muchos artistas de alto nivel y muy consolidados, saben que en Clorofila Digital estamos muy comprometidos en buscar siempre el mejor material y la más alta calidad para transformar sus imágenes en obras de arte.
Muchas gracias a todos por vuestra atención.




viernes, 15 de marzo de 2013

En algún lugar, ninguna parte: Proyectos no ejecutados de Le Corbusier .


El tiempo no pasa en balde. Desde la última vez que tuve la oportunidad de compartir ideas e información en este blog me ha dado tiempo a dar la vuelta al mundo, literalmente.

En el preciso momento en que se estaba celebrando la feria de arte contemporáneo ARCO, me encontraba impartiendo una conferencia sobre nuevos sistemas de impresión digital en el Te Papa, el museo nacional de Nueva Zelanda.

Por esta razón, me fue imposible hacerme eco del impacto que ha supuesto la exhibición de la obra de Dionisio Gonzalez “En algún lugar, ninguna parte: Proyectos no ejecutados de Le Corbusier ”. Presentada por la galería IvoryPress en el espacio creado en ARCO denominado Solo Objects y producido en los laboratorios de Clorofila Digital.





En el arte del siglo XXI el cruce de caminos entre tendencias, técnicas, estilos y disciplinas es una constante que se ve expresada en la creatividad de los artistas contemporáneos.

Según nuestra experiencia este hecho ha sido posible por la conjunción de varios aspectos. Por una parte, el advenimiento de la era digital y las posibilidades de los nuevos sistemas de producción de imágenes, por otra la colaboración interdisciplinar entre distintos profesionales coordinados por la acción creativa de los artistas. Y por último, la búsqueda intuitiva de caminos cruzados para la creación, a través de lo que podemos llamar globalización del arte y el intercambio de influencias creativas.

Esa búsqueda de nuevos horizontes se ve claramente en la obra que se presentó en ARCO y que podrá verse ampliada con otras creaciones nuevas en el mes de mayo en la galería Ivory Press. 





Esta utopía circular de la construcción y la destrucción de lo no nato se ve materializada en juego artístico que se mueve entre la creación plástica y la instalación. Las proyectos arquitectónicos, una vez plasmados en la bidimensionalidad de la imagen impresa, se remueven, ondulan y fragmentan hasta su disolución completa.

No queda nada.

En el principio tampoco había nada.



Desde una idea sin materia, esta obra recorre el ciclo creativo para mostrarnos la fragilidad de las ideas en un movimiento estático de objetos múltiples que forman uno solo. Lleno de contrastes que se contradicen, cierra el circulo de ida y vuelta entre lo real y lo imaginario, entre la vida y la muerte.

La producción de esta obra a supuesto uno de los últimos grandes retos de Clorofila Digital como Centro de producción de arte impreso. Dar con la formula que permitiera aportar volumetría a objetos de impresión digital no ha sido fácil.



En este caso se ha combinado la impresión de tintas pigmentadas con la utilización de soportes vinílicos que aportaran flexibilidad frente a la distorsión para su adaptación a superficies altamente irregulares. Todo ello montado sobre dibond y acabado con molduras especialmente creadas para las obras.

El resultado, como poco, es impactante.